ARTICULOS DIVULGATIVOS

 

EL CÁNCER DE MAMA: LA MASTECTOMÍA. INFORMACIÓN PRÁCTICA

 

El presente documento tiene como objetivo proporcionar información práctica a mujeres que deben pasar por una mastectomía, para complementar la información médica que obtendrán del equipo médico que las trata en cuanto a diagnóstico, tratamientos a seguir, etc., así como otras informaciones a las que tendrán acceso mediante algún tipo de libro informativo de su hospital, en la asociación de enfermos de cáncer, etc.

Después del diagnóstico

Tras el impacto psicológico que supone el diagnóstico de cáncer de mama, la mastectomía significa enfrentarse a una cirugía mutilante que conlleva un malestar añadido a la enfermedad. La primera pauta es tener asesoramiento psicológico que ayuda a la paciente a encontrar comportamientos para adaptarse a la situación, descubrir aspectos de una misma que le eran desconocidos. Se recomienda expresar todos los estados emocionales ya que son inherentes a la situación y esto facilita que la persona se resitue en un estado de aceptación y de serenidad. Es muy importante que la persona afectada se dé cuenta de que lo importante es ella misma como ser humano, que tras la operación, sus afectos, su cognición, sus relaciones sociales no han cambiado; más bien, al contrario, ella misma y las personas que la acompañan salen fortalecidas de esta adversidad. Es importante también que se dé cuenta de que es su singularidad la que es valiosa: su forma de percibir, de entender la vida, de sobreponerse a la enfermedad. Todo ello le da un valor añadido ante las personas que la rodean y la acompañan en esta travesía. Una buena actitud ante la enfermedad ayuda a encontrar registros de aceptación y adaptación.

Familia/amigos

Es muy importante compartir esta situación angustiosa con alguna persona que sea íntima para la paciente: marido, pareja, amigo, etc. Es beneficioso para ella compartir la ansiedad mutua ante esta situación, hablar de ello, hacerlo desde el vínculo emocional que les une. Ante los hijos se debe tener una actitud de explicar los acontecimientos tal como son y considerando la edad de los hijos/as y su capacidad de comprensión; los hijos/as deberán contar con alguien más, abuelas/os, tíos/as, otros familiares, amigos que puedan ayudarles y protegerles en el proceso de la enfermedad. Es recomendable contar con familia y amigos para acudir al médico y preguntar dudas y miedos que se planteen.

Todas las personas que decidan acompañar a la paciente oncológica saben que van a ser incondicionales con ella.

Otro aspecto a tener en cuenta es la decisión de la persona afectada a contactar con iguales, otras personas que hayan pasado por lo mismo, en cuya relación se genera la identificación, e intercambio de experiencias que pueden ayudar a sobrellevar la situación. Esta ayuda es diferente de la que pueda encontrar con el asesoramiento psicológico.

Ante la intervención: anticiparse a nuevas necesidades

La mujer afectada tendrá que prever algunas cuestiones prácticas como qué tipo de sujetador va a utilizar, donde comprarlo, etc. Los centros hospitalarios suelen informar al respecto. Recomendamos que se informen y que visiten alguna de estas tiendas antes de la operación, ver el tipo de sujetador, incluso comprarlo, ver la prótesis, ayuda en el día después, eso es, a la salida del quirófano cuando ya es necesario el uso de este tipo de sujetadores y la prótesis adecuada.

Se sugiere que se realice la salida del hospital utilizando el sujetador y la prótesis de relleno, una prótesis previa a la que se utilizará posteriormente, una vez lo indique el médico. Para ello, una vez el profesional indique el tipo de prótesis que se necesitará algún familiar o amiga puede facilitar su compra con lo que la salida del hospital será más fácil.

Para tramitar la prótesis en la Seguridad Social (la Seguridad Social la proporciona gratuitamente) se recomienda ir acompañada de algún familiar o amigo y garantizar que la prótesis que se pide es la que le ha aconsejado su médico.

Por otra parte, cabe tener conocimiento del hecho de que al cabo de un tiempo tras la mastectomía, si la paciente lo desea, es posible reconstruir el seno.

Nueva imagen

Uno de los aspectos más difíciles de acometer por la persona que ha sufrido una mastectomía es enfrentarse a su nueva imagen. Ante esto no hay un solo camino a seguir. La ausencia de la mama es un hecho que se hace evidente desde el primer momento en el hospital, cuando la propia paciente puede palparse y ser consciente de los efectos de la cirugía. Las primeras visiones de la nueva imagen suelen ser: con el camisón puesto, con los vendajes, en la ducha, al vestirse, ante el espejo, al vestirse para regresar a casa, finalmente sin vendajes tal como quedará durante y tras la cicatrización, y de nuevo ante el espejo. Tal vez una de las situaciones más difíciles es verse ante el espejo con la nueva imagen que va a quedar a partir de ahora. Sugerimos que se haga por aproximaciones sucesivas y siempre que la paciente se sienta con ganas para enfrentarse a ello; puede hacerlo acompañada de su marido, pareja, amigo, etc. Compartir esta nueva situación, sin duda ayuda a la aceptación de la nueva imagen, ya que esta mujer se sentirá aceptada tal como es. De nuevo ante esta situación si se siente mal, triste, la ayuda de un psicólogo puede facilitar el apoyo necesario para la aceptación.

Después de la intervención

En primer lugar, tenemos en cuenta los síntomas inmediatos tras la operación, los aspectos concernientes a los tratamientos pertinentes para cada paciente: quimioterapia, radioterapia, tratamiento hormonal, u otros. Creemos que es el oncólogo, y/u otro profesional del equipo médico quién tiene que informar; después de ello, en general los hospitales disponen de información escrita que clarifica aspectos del o de los tratamientos.

Es recomendable tener información de los pasos a seguir a la hora de usar la prótesis, de las molestias que se pueden tener por la intervención, de la recuperación de la movilidad del brazo, o de otros efectos secundarios de la intervención (por ejemplo, de la aparición de algún bulto en la espalda).

Para la recuperación de la movilidad del brazo, además de los ejercicios que se recomiendan clásicamente, sugerimos la realización de ejercicios procedentes de prácticas orientales (qi gong y tai chi) siempre dirigidos por una persona conocedora y acreditada de la técnica. Al realizar los ejercicios mencionados se obtienen otros beneficios propios de la práctica de ejercicio tanto para el cuerpo, como para la mente. En cuanto al dolor de la herida y abultamiento de la parte posterior del pecho recomendamos para su recuperación la técnica de acupuntura, tal como hemos señalado anteriormente, aplicada siempre por un especialista conocedor de la técnica y acreditado en su formación. Estas recomendaciones son empleadas como técnicas complementarias en USA, Inglaterra, Alemania, Francia,... y hay pacientes que también las experimentan en nuestra ciudad.

Alimentación

Tras la intervención, se recomienda tomar verduras, frutas, frutos secos, pescado, soja, y moderar, o incluso descartar, los alimentos lácteos. En este apartado sugerimos documentarse sobre algunas propuestas, consultando a su médico, a un dietista e intentando tener información de propuestas de médicos y pacientes al respecto (ver, por ejemplo, www.janeplant.com.).

Estilo de vida

Seguramente ocurrirán una serie de pequeños cambios tras la intervención. Vivir esta situación en compañía de las personas que muestran incondicionalidad aporta unas vivencias muy intensas, y fundamentales para encarar la situación. Todas las dificultades y experiencias positivas que son inherentes a la situación marcan un antes y un después para el paciente oncológico. Un después en donde el valor de las pequeñas cosas, pequeños gestos adquiere una importancia mayor que antes. Un después en donde se adquiere un mayor sentido de lo que es realmente importante en la vida. Un después que te muestra quienes son las personas que te quieren, te lo demuestran y están dispuestas a estar a tu lado. Todo lo mencionado genera cambios en el día a día, en esta nueva manera de enfrentarse y adaptarse a la vida.

Actitud futura

El paciente que se enfrenta activamente y de manera constructiva maneja mejor todo lo concerniente a la enfermedad, tratamientos y la vida después del cáncer. Esta actitud permite una adaptación más llevadera a esta nueva situación y facilita descubrir aspectos positivos de uno mismo. Este tipo de paciente, en general, busca iguales para compartir, hablar de la situación, se interesa por estar bien informado sobre la enfermedad que tiene, visita asociaciones, consulta páginas web. En definitiva, tras pasar por esta situación adversa toma las riendas de su vida y de su curación. En este aspecto recomendamos leer, consultar libros, webs, en donde pacientes cuenten su historia; hay casos muy interesantes, que cuentan con asesoramiento médico, y que creemos que plantean ideas muy útiles para seguir.

 

Montse Moreno
Psicóloga clínica y psicoterapeuta psicoanalítica

Este artículo puede ser reproducido siempre que se respete su integridad y se acompañe de la siguiente línea de crédito en la misma página en que aparezca el mismo y conservando los respectivos enlaces:

Autor: Montse Moreno. Psicóloga. CENTRE DIAGONAL. BARCELONA.  www.centrediagonal.com/

Volver a página principal 

Página creada: 27.04.2008  Actualizada: 28.10.2013